RAES redefine la experiencia de la peluquería a través del diseño, transformando un negocio con trayectoria en una marca preparada para el futuro. Un espacio donde identidad, confort y funcionalidad encuentran un nuevo equilibrio.

- [A&D]Arquitectura y Diseño de Interiores.
- [GOB]Gestión de la Obra.
- [M&D]Mobiliario y Decoración.
- [DPR]Diseño de Producto.
- [PMN]Puesta en marcha de negocio.
- [IVI]Identidad Visual.
- Año: 2026
- Localización: Bilbao
- Sector: Retail
- Fotógrafo: @david_zarzoso
Interiorismo y Consultoría de marca de Salón de Peluquería y Belleza
La reforma del salón de El Corte Inglés de Bilbao marca el inicio de una nueva etapa para el negocio. Tras años formando parte del equipo, Raquel y Esti asumen su gestión con la voluntad de impulsar su evolución y construir una identidad propia capaz de proyectar el futuro del proyecto.
La intervención se plantea así como una oportunidad para acompañar esta transición, redefiniendo tanto la experiencia espacial como la presencia de la marca para responder a las nuevas necesidades del negocio y a las expectativas de sus clientes.
Interiorismo y Consultoría de marca de Salón de Peluquería y Belleza
Tras más de veinte años sin una renovación integral, el espacio necesitaba actualizar su imagen e incorporar una nueva zona de peluquería masculina sin reducir la capacidad operativa existente. Al mismo tiempo, el proyecto debía aprovechar el cambio de imagen para diseñar una experiencia más calmada y relajada en un entorno caracterizado por una intensa actividad diaria.
La nueva etapa empresarial planteaba además la necesidad de construir una identidad de marca más sólida y reconocible. El negocio debía ganar visibilidad dentro de la planta comercial de El Corte Inglés, donde históricamente tendía a perder protagonismo, pero también reforzar su presencia en los canales digitales mediante una imagen coherente, diferencial y capaz de comunicar los valores de esta nueva etapa. Esta nueva imagen debía caracterizar, igualmente, el espacio físico interior de la peluquería.
A estas condiciones se sumaba un importante reto de gestión y ejecución: la intervención debía desarrollarse sin interrumpir la actividad de la peluquería. La obra se planifica y organiza en diferentes fases, garantizando la continuidad del servicio durante todo el proceso y minimizando el impacto sobre clientes y profesionales.


Interiorismo y Consultoría de marca de Salón de Peluquería y Belleza
La intervención se articuló a partir de una nueva organización del espacio capaz de dar orden y claridad a la secuencia de pasos que componen la experiencia, sin comprometer la capacidad operativa de la peluquería. Desde la recepción y zona de espera, se debía dirigir a una u otra zona femenina y masculina; aquí, a su vez, se estudian las transiciones entre las zonas de lavado y corte/tinte/peinado, en función del tratamiento, para evitar circulaciones cruzadas y facilitar la experiencia.
Para ello, se apuesta por un acceso claramente identificado mediante un tratamiento diferenciado que orienta de forma intuitiva los recorridos.
Los materiales y la distribución del mobiliario se plantean de la misma manera, para guiar y organizar la transición de los clientes en su estancia.
De manera complementaria, los gabinetes, que se mantienen en su ubicación original, se conciben como espacios destinados a ofrecer una experiencia más personal y reposada, recogida y vinculada al bienestar.

Interiorismo y Consultoría de marca de Salón de Peluquería y Belleza
La nueva distribución permite identificar claramente las zonas de servicio desde el momento de acceso a la peluquería. La zona de caballeros se recoge y acota, mientras que la zona femenina se desarrolla en el espacio principal de la planta, un entorno abierto y desahogado.
La propuesta material se construye a partir de una envolvente neutra y serena concebida para dar protagonismo a los elementos diseñados específicamente para el proyecto. Para ello, se piensa en un techo y suelo homogéneos y en una estrategia cromática que diferencie las zonas masculina y femenina; se apuesta por un color crema en el espacio de corte masculino y uno más caldera/rojizo en la femenina.




Sobre esta base emerge un gran mueble corrido que organiza los puestos de corte, peinado y tinte. La pieza integra almacenamiento y superficies de trabajo en un único sistema desarrollado a medida y rematado mediante una encimera de cerámica de gran formato.
La linealidad de esta pieza se ve atravesada por una secuencia de espejos individuales que se elevan sobre cada puesto. Más allá de su función práctica, los espejos introducen ritmo y orden, multiplican la percepción de profundidad, amplifican la entrada de luz y expanden visualmente los límites del espacio. Para la exposición de producto, se piensa en unos grandes paños en cerámica que de nuevo emergen del mueble apoyados en unas baldas en acero inoxidable.
El desarrollo de este sistema requirió un exhaustivo trabajo de diseño, coordinación y ejecución. Cada elemento fue estudiado al milímetro para garantizar una integración perfecta entre uso, ergonomía y expresión arquitectónica. El resultado es una pieza construida íntegramente mediante trabajos de herrería, ebanistería y marmolería a medida.


La iluminación ha sido otro de los aspectos fundamentales de la transformación. Frente a la anterior, marcada por una temperatura de color excesivamente fría, la nueva propuesta apuesta por una luz más cálida y equilibrada capaz de generar una atmósfera más tranquila y acogedora.
La intervención permitió asimismo mejorar de forma significativa el confort acústico del establecimiento mediante la incorporación de placas acústicas aligeradas integradas que sustituyen las previas y conforman una superficie continua en un luminoso tono en crema.



La transformación trasciende el ámbito del interiorismo para convertirse también en una herramienta de construcción de marca. Coincidiendo con esta nueva etapa empresarial, desarrollamos una consultoría estratégica para la creación de la nueva marca RAES. El trabajo incluyó el diseño de la identidad visual y el estudio detallado de sus aplicaciones en papelería, bolsos, batas, uniformes y otros soportes corporativos.






Una parte fundamental del proyecto consistió en trasladar esta identidad al propio espacio mediante el trabajo cromático y la disposición de logotipos en lugares estratégicos. La implantación de la marca se estudió de forma integral para reforzar su visibilidad dentro de El Corte Inglés y fortalecer también su presencia en los canales digitales y redes sociales.

